lunes 14 de enero de 2008

Un nuevo héroe, otro dictador


Bueno, la izquierda española y mundial parece que ya puede descansar tranquila: su venerado Fidel Castro, dictador casposo donde los haya, está mas cerca de irse al otro barrio (de otra manera no se entiende que ceda la poltrona aunque sea interinamente), pero otro sucesor de su mísma catadura ya se ha postulado para sucederle: San Hugo Chávez, patán que se cree descendiente de Bolívar, y que en poco tiempo ha conseguido incluso cambiarle el nombre a Venezuela.

Y es que éste papanatas , con más intentos de golpe de estado en su haber que dedos de frente, responde a todo lo que la izquierda busca en un "caudillo": poco cerebro, mucha demagogia, se cisca en Bush cada dos por tres (y en quien se le antoja), reivindica el "paraíso comunista" a cada paso (¡después de lo que ha llovido!), y actúa con chuleria y contundencia contra quien le quiere llevar la contraria. Y encima hasta se anima a cantar de vez en cuando... ¿Qué mas queremos?

Su último paso ha sido el de intentar echar una mano a sus colegas de la guerrilla colombiana, haciendo que suelten un par de rehenes de las decenas que tienen, para ponerse una medalla y presentarles como un legítimo grupo armado que lucha contra la injusticia en Colombia... en la línea de lo que ha intentado ZP en España: los de la ETA son tan buenos que están dispuestos a rendirse, amémosles por ello y olvidemos a los quejicas de las víctimas.

Lo triste es que hay quien le ríe las gracias, justifica sus desmanes y cree ver en él una esperanza para América latina... ¡ay, América latina!. Cuando no está en manos de corruptos está en manos de papanatas como éste... Recuerdo un cartel muy cómico de una manifestación en apoyo de no se muy bien qué (creo que los organizadores tampoco lo sabían), en que aparecían Chavez, Castro y Evo dándose un abrazo sobre el lema (Con ellos, hacia adelante, o hacia el progreso)... no les queda nada. De momento Chavez, con el precio del petróleo por las nubes, puede permitirse algunos lujos, pero ya sabemos hacia donde va a progresar su país.



Sólo espero que por lo menos no salpique... ¿eh, Hugo? Que a veces te pones un poco tontorrón y te hay que mandar callar.

P.D: fíjense en el vídeo que modositos todos, con la camisa roja... ¡ay, me sé de alguno al que se le escapa alguna lagrimita de nostalgia cuando ve ésto!