domingo 9 de marzo de 2008

Cuatro años no son nada...

Bueno, agridulce jornada electoral. Otros cuatro añitos en el infierno, como decían los seguidores del Atlético de Madrid cuando estaban en segunda. Mal pintaban las cosas al inicio del recuento. Las encuestas otorgaban una amplia mayoria al partido socialista, que en algunos casos era absoluta, y un retroceso del PP que en algún caso le daba un peor resultado que en los anteriores comicios. Y el inicio del recuento desde luego no era precisamente halagüeño: el PSOE empezaba casi en mayoría absoluta, y el PP muy abajo. Por un momento el peor de los escenarios posibles (para España) parecía hacerse realidad.

Por suerte las cosas se fueron poniendo ligeramente en su sitio, y el PP comenzaba lenta pero firmemente a recortar escaños. Durante gran parte de la noche estuvo a 21 escaños, con lo que parecia que mi pronóstico (por desgracia) se iba a cumplir. Pero finalmente, y cuando escribo todavía no se ha completado el escrutinio, la diferencia parece que se va a estancar en catorce escaños. Puede que doce.

Con lo que ZP ha ganado, pero el PP todavía tiene motivos para considerar la derrota no del todo mala. ZP como era de esperar, tras haber jugado durante cuatro años al nacionalismo, y haber pactado con los partidos nacionalistas más radicales excepto (por poco) la izquierda abertzale, se ha comido con patatas a éstos en el Pais Vasco y Cataluña, arañando unos escaños preciosos. Al mismo tiempo la estrategia suicida de Llamazares ha dado sus frutos (para Zapatero, claro); ¿Es que a éstos memos nadie es capaz de recordarles que los mejores resultados de su historia los tenían cuando se diferenciaban del PSOE y tenían un programa no solo consistente en encamarse con los socialistas a toda costa?. Muy barata han puesto a sus votantes la excusa para votar a Zapatero. Y algo que éste supo muy bien incentivar con guiños a los votantes de IU también durante toda la legislatura, con medidas netamente Llamazarianas, como la ley del matrimonio y adopción homosexuales y los abrazos con el doctor "eutanasia" Montes.

Y el PP, pues bueno, ha subido unos cuantos escaños, y aunque no cumple con el objetivo de ganar, puede decir con la cabeza bien alta que su estrategia éstos cuatro años no ha sido duramente castigada, como algunos esperaban. Tampoco Rajoy. Eso sí, no puede caer en la complacencia y debe conjurarse para ganar en la próxima legislatura. Esperanzadores (va sin segundas) son los resultados en Madrid nuevamente, en Asturias, Valencia, Extremadura y algún sitio más, y curiosos en Andalucia, la más pobre y atrasada región de España, que nuevamente apuesta por la misma receta, no sé si con el objetivo de seguir encabezando las estadisticas por la cola de España y Europa. En fin, sarna con gusto no pica.

Por ahora ésto es todo. Mis respetos y saludos a los votantes socialistas y un abrazo al resto. Nos vemos en el 2012. Zapatero ha comenzado hablando de acuerdos de Estado en los temas importantes. A ver si ésta vez va en serio...