
En España hay todavia una importante batalla que ganar al terrorismo: si bien el 99,9% de la sociedad repudia unánimemente los crímenes y barbaridades etarras, hay lucha que si no se libra ya y se gana, hará imposible terminar con ésta lacra. Me refiero a la posibilidad de que pierdan la (digamoslo así), "lucha armada", pero ganen la otra, la política. Le suelo decir a un amigo sociata que apoyaba el proceso de paz, cuando sale el tema, que el problema del terrorismo no es de seguridad, sino de libertad, y que si hubiera triunfado el proceso en los términos en que estaba planteado, habria habido más seguridad, pero tan poca libertad como ahora, y a los vascos que ahora viven asustados, en vez de matarles les darían palizas, y seguirian excluidos de la sociedad, pero seguiria siendo lo mísmo. Porque para acabar con ésta lacra hay que dejar bien claro quienes tienen que pedir perdón y arrepentirse de sus crímenes; porque si no se hace ésto, y politicamente como "premio" a su entrega de armas, se aprueba (como se queria hacer) un nuevo estatuto, puede haber quien interprete erróneamente que éstos tipos realmente luchaban contra un estado injusto que no daba a su pueblo los derechos que les correspondían.
Es muy importante que para que ésto acabe, en el momento que se de el último paso, la ETA y toda la sociedad española, y sobre todo su entorno, tenga la sensación de que han sido DERROTADOS. No puede haber salida honrosa como atajo. Se suele decir que no se terminará con ellos como con los GRAPO, porque tienen una base social que éstos no tenian. Bueno, es cierto, pero lo que no se puede hacer es dar a entender que es lícito apoyar a una banda terrorista. Si nos volvieramos locos y un partido nazi sacara en España quince escaños, ¿considerariamos por el simple hecho de que dos millones de españoles les hubieran votado, que es legítimo gasear a los inmigrantes, o ilegalizariamos primero a ese partido, y despues intentaríamos hacer entender a sus votantes que en democracia no es posible sostener de ningún modo esas ideas?.

Pues parte de esa lucha empieza con ésta pelicula. Los adalides de la libertad de expresión, que pasarán por alto el hecho de que todos los derechos tengan límites, se me echarán al cuello, pero si permitimos que cosas así se permitan, habremos empezado a perder la batalla ideológica, que es tan importante como la otra. Por desgracia la excesiva sobreprotección a la libertad de expresión, derecho esencial pero que no se puede permitir se use para delinquir, ha hecho que la apologia del terrorismo se haya convertido en una reliquia del Código Penal, y sujetos como Soziedad Alcoholica hayan podido cantar temas como "Explota cerdo" y basura semejante impúnemente, donde denigran a las víctimas del terrorismo; o que durante años se hayan dado mítines no solo de exaltación etarra, sino incluso con intervención de etarras. ¿Alguien se imagina que en Estados Unidos miembros de Al Qaeda den un mitin? ¿A que no?.
Pues algo así pasa con éste producto, subvencionado como pasa con casi todas las producciones nacionales (otro dia habrá que hablar de ésto), cuyo cartel más conocido hasta ahora presenta a un guardia civil haciendo una mamada a un etarra. La ridiculización de las fuerzas de seguridad, sobre todo durante los ochenta, que ayudó a provocar el que muchos miembros de éstos cuerpos fueran enterrados en la semiclandestinidad, y producto del hecho de que fueran vistos como brazos del régimen franquista durante años, algo que imagino que a éstas alturas deberia estar ya bastante superado, debería ser objeto de una multa ejemplar que quite a los integrantes de éstos cuerpos que se juegan el pellejo cada dia en el País Vasco la sensación de asco que imagino que deben estar sintiendo. Incluso los que apoyaron a los humoristas de "El Jueves" hace meses, deberian estar de acuerdo en ésto. La libertad de expresión no debe ser nunca cobertura del crimen, porque entonces ya no es un derecho sino una tapadera.









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