viernes 30 de mayo de 2008

Con Zp hacia la gloria

Hubo un cierto revuelo hace un tiempo, por no decir cierta indignación, cuando se filtraron en bastantes medios unas declaraciones de Federico Jimenez Losantos en su programa de radio, en que acusaba a los españoles de algo así como de ser "blanditos", "buenecitos" y "funcionaritos". El personal se cabreó, negándose a verse retratado en esos calificativos.

Pero sinceramente, cuando veo cosas como la recién publicada encuesta del CIS, pienso sinceramente que tenía razón e incluso se quedó corto; sino no se entiende como es posible, que el actual Gobierno aumente (doble) su ventaja electoral un mes después de ganar las elecciones, después de haberse descubierto ya que mintió (como minimo, le echó un morro de aupa) sobre la crisis económica, y que lo de los cuatrocientos euros era una milonga como una casa. Es cierto que un mes después de unas elecciones, no iba a haberse invertido el resultado electoral, pero es alarmante la brecha que se abre entre el partido del gobierno y el principal partido de la oposición, con lo que ha llovido.

Y es que, si ZP ganó las elecciones, ¿no fue acaso por presentarse como el simpático y el moderado?. ¿Por presentar a los señores del PP como extremistas y antipáticos?. ¿No fue porque a la gente le gusta regalarse los oídos conque vivimos en el mejor de los mundos posibles y ni hay crisis, ni paro ni hay nada?. ¿Que es posible derrotar al terrismo con una guitarra y una canción, y que las guerras son cosas de Bushes incivilizados, que nuestro ejército es de los que regalan flores?. Pues sí.

Lo mas sintomático desde luego es el hecho de Carmen Chacón sea la ministra más popular, más (¡incluso!) que ZP. ¿Alguno de los que la valoran podría decir tres meritos que les hayan ayudado a tomar esa decisión, salvo por estar embarazada y sonreir siempre en las fotos?. Lo dudo mucho. Y es que definitivamente los españoles parecen valorar más el envoltorio, el marketing, la milonga y el talante por encima del contenido. ZP ha adivinado la esencia de la nación, y desde luego, sabe como explotarlo: hay que sonreir, contar cuentos, y mirar a la cámara con un guiño complice; "vosotros tranquilos, que ni España se hunde, ni hay crisis, ni desaceleración, ni nada de nada; votadme, y podeis dormir tranquilos, que yó no os voy a asustar con malos rollos. Incluso manipularé si hace falta la encuesta del paro para que parezca que hay menos desempleados. Lo que haga falta para que durmais mejor". Y la gente, roncando a pierna suelta, esperando a que haya otras elecciones, para seguir votando el buen rollito. Aunque sea sin coche, sin trabajo y sin piso. Que total, la culpa es del petróleo y de la guerra de Irak.