martes 10 de junio de 2008

Los nazionalistas


España es realmente un país curioso: es probablemente el país menos chauvinista y nacionalista del mundo, y con menor autoestima, pero al mismo tiempo es un hervidero de nacionalismos tribales y pueblerinos. Como nación vamos por el mundo con la cabeza agachada, comprando las versiones que nuestros enemigos de siempre han creado sobre nuestra historia, pero en el terruño actuamos con una chulería propia de matón de escuela. Un ejemplo de lo bajo que hemos caido como nación, sin duda es la inclusión en las Cortes de diputados como Joan Puig, que cobra su sueldo de la nación que aborrece, y solo es superado en bajeza moral y mediocridad intelectual por los diputados que hubo de HB y similares. Pensar que parte de mi dinero va a engrosar la cartera de éste sujeto me revuelve el estómago.

El tal Puig es el típico ejemplo de sujeto que quiere imponer sus criterios políticos y lingüisticos al resto del personal, y se permite el lujo de llamar fascista (¡¡¡!!) al que no se pliega a su voluntad. Conocido principalmente por ensuciar el parlamentarismo español yendo con el acta de diputado en la boca a bañarse a la piscina mediterránea de Pedro J (pudiendo haberla escondido en otros orificios), ha tenido la mala ocurrencia de ir a meterse con la compañía equivocada, tal y como le pasó a Maragall con Endesa. Y es que se debería haber tentado las vestiduras antes de meterse con una compañía alemana, que de fascismo y totalitarismo saben un rato, y al contrario que nosotros, aguantan gilipolleces las justas, y extravagancias y frivolidades pocas.

Pues el tal Puig en su blog, no ha dudado en tachar de nazi a la citada compañía aerea, debido a que el director de la mísma, Joaquim Hunold se negó a seguir las "sugerencias" de la Dirección de la Consejería de Educación y Cultura de usar el balear en los vuelos a la isla. Hunold, sabedor de los métodos habituales en Cataluña de Puig y compañía contra los comercios de los que se atreven a rotular en España en español (métodos similares a los que usaban los nazis contra los tenderos judíos, sin duda), no ha tenido complejos ni empacho en decir que el español en algunos pueblos de Baleares se considera ya una lengua extranjera, y que si quieren tanto respeto para el balear, cuando los catalanes y baleares viajen a Baviera, hablen en bávaro y no en alemán. Con un par.


Evidentemente, tanto la Dirección citada del gobierno de las islas como los "pobres" nacionalistas catalanes no han tardado en ir de víctimas, quejandose de la desproporción de las declaraciones del directivo, que asimismo va a denunciar en Estrasburgo las páginas donde se tacha de nazi a la compañía. Deberían recordar la historia del cava catalán, y darse cuenta de que al final las veleidades nacionalistas no salen gratis, pero ésta gente es incorregible. Como ellos no ponen su dinero, sino que les pagamos entre cuarenta millones de tontos, pues hala. A jugar a cacique pueblerino.

Pero como el tal Hunold no se llena los bolsillos en ningún pesebre de la administración española, como ocurre con nuestros políticos, y como digo, de fascismo como alemán que es y sufrió el III reich, (no como Puig y el resto de atontados), lejos de bajarse los pantalones con ésta patulea y soportar sus ocurrencias, (algo que por desgracia solemos hacer el resto de españoles con demasiada frecuencia), ha decidido plantarse y dejar las cosas claras. Qué pena que haya tenido que ser un alemán el que haya tenido que decir las verdades del barquero. Pero nosotros vivimos en nuestra burbuja.... ¿Cuánto tardaremos en ver a nuestros diputados con auriculares de traducción simultanea en los plenos?. Seguro que poco. Y en alemania partiendose de risa... hasta que les intentan tocar el bolsillo, claro.